Mostrando entradas con la etiqueta fotografia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fotografia. Mostrar todas las entradas
domingo, 8 de septiembre de 2013
Hola de nuevo ...
Llevo tiempo sin visitaros acuarelistas... por que he estado estudiando , trabajando y disfrutando muchisimo del verano como no hacia en años ciertamente ...
Ahorrando dinero para un Mac y una camara de fotos compacta y algun teleobjetivo grande y guapo para mi reflex algo obsoleta ya pero que funciona perfectamente
De hecho aqui estamos para mostraros mi ultimo reportaje . Fue un regalito para mi prima que ha tenido a Patricia hace 7 meses ... aunque las fotos son de cuando tenia de 4 a 6 meses ... Es un reportaje espontaneo de los que gustan hacer.
La cosa es que debo al menos mostrarlo , estar orgullosa de el trabajo echo con poquitos medios y mucho desparpajo.
Lo ironico de estas cosas es que aun considero que solo se valora lo que cuesta dinero , sino , es un simple regalo , estoy por cobrar todo aunque sea a allegados porque el dinero me falta y la gente cree , supongo , que yo estoy sacando fotos con la gracia natural de un estornudo .
Estoy por empezar a cobrar todo aunque sea a familiares casi directos por eso de que tal , por eso de que se respeta mas cuando se paga ... cosas de la vida ... o de la visa ...
domingo, 21 de abril de 2013
punto por punto ...
martes, 2 de abril de 2013
Gregueria ilustrada
jueves, 14 de marzo de 2013
Lo prometido es deuda
Y es que he llegado a los 51 seguidores de este blog en fb que,como nó tiene muro... Va a ser menos.
He aqui unas fotos que gustaran o no
divertiran o no
molestaran o no
Lo que no vais a tener muy claro de quien era la cacha... Todos diran que mia... o no ... Prometí enseñar cachita pero no prometi que fuera la mia ...o si
O no.
Un ñ astenica perdida...



miércoles, 13 de marzo de 2013
domingo, 3 de marzo de 2013
sábado, 23 de febrero de 2013
Con el frio ...
martes, 12 de febrero de 2013
Me gusta que nada sea facil,es mas divertido .
Fotografía:James Natchwey
Hace poco, el 2 de Febrero fue mi cumpleaños y no me hice ningun regalo ... El caso es que esta vez me voy a hacer un excelente , un articulo del Husar.
PATENTE DE CORSO
Nadie dijo que fuera fácil
ARTURO PÉREZ-REVERTE | XLSemanal | 21 de enero de 2007
Todo el mérito es tuyo; tienes mi palabra de honor. Quizá el botín de tan larga campaña –y lo que te queda todavía– no sea lo dorado y brillante que uno espera cuando la inicia, a los doce o trece años, con los ojos fascinados de quien se dispone a la aventura. Pero es un botín, es tuyo, es lo que hay, y es, te lo aseguro, mucho más de lo que la mayor parte de quienes te rodean obtendrán en su miserable y satisfecha vida. Tú has abordado naves más allá de Orión, recuerda. Tienes la mirada de los cien metros, esa que siempre te hará diferente hasta el final. Fuiste, vas, irás, esos cien metros más lejos que los otros; y durante la carrera, hasta que suene el disparo que le ponga fin, habrás sido tú y habrás sido libre, en vez de quedarte de rodillas, cómoda y estúpida, aguardando.
Ahora sabes que todo merece la pena. La larga travesía por ese mundo de méritos numéricos y ausencia de reconocimiento, donde te viste obligada a arrastrar contigo al niño de papá, al tonto del haba, al inútil carne de matadero, con tal de llevar a buen término el trabajo para el que te bastabas en solitario. Has crecido y sabes que las oportunidades no estaban en los otros, sino en ti. Que no había nada malo en aquella chica tímida que se llevaba libros a las horas libres de tutoría; que buscaba la mirada de los profesores inteligentes, no para hacerles la pelota, sino por sentirse cómplice y no estar sola. La jovencita que sobrecargaba la mochila con El guardián entre el centeno o El señor de los anillos, que en la excursión del cole a Madrid prefería ver el Planetario, el Prado o el Reina Sofía a dejarse la garganta en el parque de atracciones. Que se enfrentaba a la hostilidad de compañeros cretinos porque era la única que había leído las Sonatas de Valle-Inclán o sabía quién era Wilkie Collins. Ahora que miras hacia atrás con madurez, comprendes que cada vez que alguien ninguneó tu forma de ser, te insultó, te miró por encima del hombro, no hizo sino precipitar tu aprendizaje y tu lucidez. Tu certeza de ser mejor, más despierta y diferente.
Mírate ahora. Qué lejos estás de tanto borrego y tanto buey. Entras en la edad adulta sin que nadie pueda imponerte una sonrisa falsa cuando el mundo y su estupidez, su envidia, su mezquindad, te hagan fruncir el ceño. Ahora tienes la certeza de que no te equivocaste, y de que la niña callada en el banco del fondo puede ser vengada por la mujer que hoy la recuerda. Sabes ya que puedes ser feliz a tu manera y no a la de otros, con tus libros, con tus películas, con tu familia, con esos amigos que no sabes cuánto tiempo van a durar y por eso aprecias tanto, con la mirada serena que ahora posas a tu alrededor, en la calle, en el trabajo, en la vida. En la muerte. Ahora sabes que la virtud, en el más hondo sentido de la palabra, está en ese aguante de tantos años, cuando cerca estuvieron de convertirte en otra. Comprendes al fin que los malos profesores son un accidente sin demasiada importancia, pues eres tú quien aprende; y la vida, incluso con sus insultos, con sus malvados, con sus tragedias, con sus reglas implacables, la que te enseña. Nadie dijo que fuera fácil.
El otro día fuiste a ver Salvador y saliste del cine asombrada, llorando. No por la película, ni por la suerte del protagonista, sino por la certeza de que los ideales de aquel muchacho ya no tienen sentido, porque ninguno los sustituye ahora, porque la gente de tu edad se divide en dos grandes grupos: una minoría de analfabetos desorientados, pasto de demagogia barata en manos de políticos sin escrúpulos, y una masa inerte cuya única aspiración es salir en Gran Hermano o ponerse hasta arriba el sábado por la noche; jóvenes con garganta y sin nada que gritar, que se irían por la pata abajo puestos en la piel de Salvador Puig Antich, o a los que, viendo El crimen de Cuenca, la sola visión del garrote vil haría cerrar los ojos con escalofríos en la nuca. Pero tus lágrimas, amiga, demuestran que tienes razón. Que no te equivocaste al amar al conde de Montecristo y al Gabriel Araceli de Galdós, al buscar el secreto genial de un soneto de Borges o Quevedo, al transitar, jugándotela, por los senderos sin carteles luminosos en los pasillos oscuros de la Historia. Al hacer de cada esfuerzo, de cada miedo, de cada desengaño, de cada ilusión y de cada libro, un martillo con el que picar los muros espesos que te rodean.
Y si algún día tienes hijos, intenta que sean como tú. Como esos tipos flacos de los que hablaba Julio César, a la manera de Casio: gente de dormir inquieto, peligrosa y viva. La que quita el sueño a los apoltronados y a los imbéciles.
martes, 5 de febrero de 2013
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
















